martes, junio 09, 2009

Por la boca muere el pez

Cuánto tiempo. Un blog olvidado hasta por su autora. Pero quiero dejar constancia de esto que pienso ahora, para recordármelo, que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. Tanto decir que no quiero nada, que todo para vosotras, tantas oportunidades que tuvo para hablar y decir lo que quería, y no, nos tenemos que enterar por el banco o por el abogado, como si fuéramos extrañas, como si no hubiéramos sido su familia durante casi 30 años, como si no le hubiéramos dado oportunidades para hablar, como si no le hubiera pedido respeto, como si fuéramos simple y pura mierda para él. Es fácil llenarse la boca de palabras bonitas pero luego los actos hablan por sí solos y las excusas son muy baratas y cutres.

Hace tanto que siento rabia y dolor que ya no recuerdo qué es sentirse normal. Espero que algún día pueda dejarlo todo fuera, que todo sea sólo un recuerdo que no me oprima el pecho. Sólo quiero ser feliz.

Besos.

Ana